Putin aplica ley de hielo a Maduro, su aliado más problemático

Putin aplica ley de hielo a Maduro, su aliado más problemático

Vladímir Putin, presidente de Rusia, no supo ocultar su incomodidad e inconformidad con Nicolás Maduro, y ante el mundo decidió aplicarle la “ley del hielo”.

 

El dictador de Venezuela viajó a Rusia para pedirle a Putin más financiamiento, y aunque anunció acuerdos por más de USD $6.000 millones, fue evidente que a Rusia no le gustó la idea.

 

No hay videos de declaraciones conjuntas entre Maduro y Putin, además, no fue recibido en el Kremlin, como en otras ocasiones. A esto se le suma que fue el mandatario de Venezuela quien a las puertas de un hotel dio a conocer los acuerdos.

 

En el único video existente de la reunión, se pudo observar una especie de regaño por parte Putin hacia Maduro al pedirle que mejorara sus relaciones con la oposición.

 

También se observa a un Maduro incómodo y cabizbajo tratando de explicarle al presidente de Rusia que supuestamente ahora sí cuenta “con un plan económico bastante completo”. Tras esa afirmación, Putin decidió desviar la mirada y no contestar.

 

A todo esto se suma la prudencia con la que el Gobierno de Putin se ha referido a la crisis venezolana, una muestra más de que hasta para los principales aliados de la dictadura, Maduro no es una solución, sino un gran problema.

 

 

Maduro anunció la firma de varios contratos con Rusia para la inversión de más de USD $6.000 millones en proyectos conjuntos en los sectores petrolero y aurífero. Explicó, sin especificar plazos, que se firmó un contrato que garantiza “inversiones por más de USD $5.000 millones para elevar la producción petrolera con nuestros socios rusos en las empresas mixtas” hasta casi el millón de barriles.

 

Mientras Maduro promete mayor producción de petróleo, la verdad es que esta actividad se desplomó de 3,2 millones a 1,1 millones de barriles diarios en la última década, según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

 

“Lo primero que tenemos que decir es que la forma en que se produjo la visita de Maduro a Moscú fue bastante vergonzosa, el presidente Putin estaba en la Cumbre del G20 y pudo haber pasado por Caracas para reforzar la relación bilateral, así como lo hizo Erdogan, sin embargo de forma muy improvisada, Maduro partió a Moscú y se notó el real desinterés de Putin”, señaló a PanAm Post el internacionalista Kenneth Rmírez, presidente del Consejo Venezolano de Relaciones Internacionales.

 

Redacción: Sabrina Martín

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: