Se acerca el Verano…

Se acerca el Verano…

Se aproximan días de merecido descanso, seguramente ya planificaste el viaje, hiciste las reservaciones, actualizaste tu indumentaria para el paseo y te mantuviste “juiciosa” para lucir un cuerpo de película… pero, ¿pensaste en lo que vas a comer durante estos días?

 

Los viajes traen consigo un sin número de detalles y pocas veces prestamos atención a temas como lo que vamos a comer de camino al lugar de destino o incluso ya estando en ese lugar de destino, ¿cuál es la mejor oferta gastronómica y si esta se ajusta a mi estilo de alimentación?

 

Atrás quedaron los días en los que de forma despreocupada comíamos en cualquier lugar. Para la mayoría de las personas (y sin distingo de edad) comer en la calle representa un reto que debe ser manejado con atención para salir sin contratiempos. No en vano te has cuidado por meses, resultaría poco amable con tu cuerpo, estropearlo todo en unos pocos días de desenfreno.

 

A continuación comparto algunas recomendaciones a tener en cuenta durante estos días, para que sean sólo diversión y nada de preocupación:

  • Evite tomar agua de manantiales o ríos, prefiera agua embotellada de marcas conocidas para garantizar su inocuidad y prevenir un desorden de su microflora estomacal. Evite ingerir leche cruda aún cuando vea a otros hacerlo (especialmente a los lugareños), tenga en cuenta que su estomago no está entrenado para recibir esa carga de germenes. La “diarrea del viajero” es la principal causa de visitas a los ambulatorios durante las vacaciones. 

 

  • Si va a comer al aire libre, evalúe la limpieza del lugar donde preparan los alimentos, evite ser “demasiado escrupuloso” pero tenga en cuenta las condiciones mínimas de higiene. Recuerde lavarse las manos con agua y con jabón, pues es la única manera de remover el sucio de sus manos. El gel antibacterial no funciona si sus manos están sucias, así que no le confíe la inocuidad a un solo producto. Después de un gusto, evítese los sustos y las incomodidades de una intoxicación alimentaria. 

 

  • Si lleva alimentos preparados por usted, asegúrese de mantenerlos a la temperatura adecuada, generalmente una cava o ponchera serán de gran utilidad. Evite exponer los contenedores al sol para extender la vida útil del hielo que emplea para enfriar y si tiene oportunidad lleve sus “cool pack” son más higiénicos, son reutilizables y será un ahorro importante para usted.

 

  • Cuando se trata de hielo, evite colocarlo directamente en contacto con las bebidas,  utilice una cava para mantenerlas frías si está al aire libre y no cuenta con un refrigerador cerca, tenga en cuenta que es poco lo que conoce acerca del origen del agua con la que fue preparado y esto puede ser la causa de malestares durante los próximos días.

 

  • Si vas a comprar bebidas y alimentos enlatados, límpielos cuidadosamente antes de abrirlos y evite tomar directamente de ellos, utilice un pitillo o sirva en un vaso, tenga en cuenta que esas latas pasaron por muchas manos antes de llegar a las tuyas y los riesgo por enfermedades como la leptospirosis siempre se puede evitar atendiendo unos pocos pasos.

 

  • Si elije jugos naturales, verifique la calidad del agua con la que fueron elaborados. Si el establecimiento tiene problemas con el servicio de agua, formule las preguntas poderosas y si hay dudas o no queda satisfecho, cambie la opción. Usted debe ser parte de la solución ejerciendo su derecho como consumidor. Mientras más personas se “ocupen” de exigir que los alimentos y las bebidas no le enfermen, más rápido los prestadores del servicio acatarán las normas de higiene básicas.  De prioridad a la fruta entera de ser posible, así podrá recibir todos los beneficios y las vitaminas que tanto necesita.

 

  • Si viaja con niños, lleve una lonchera con sus alimentos favoritos, tenga en cuenta que los cambios en sus rutinas pueden desestabilizar sus hábitos de alimentación y causar diarreas y otras molestias inesperadas.

 

  • Durante el viaje, mantenga una provisión con algunas bebidas refrescantes (no alcohólicas) y meriendas ligeras, así evita hacer paradas innecesarias en lugares poco conocidos donde aumente la probabilidad de contraer alguna enfermedad transmitida por alimentos que arruine sus planes por estos días.

 

  • Las frituras estarán a la orden del día durante el viaje y reconozco que son parte de la diversión, no obstante, tenga en cuenta que si las ha mantenido al margen durante algún tiempo, su cuerpo puede reaccionar de forma inesperada (y negativa) al consumirlas, así que le invito a mantenerse atento y tratar de no excederse para evitar malestares posteriores.

 

  • Evite manejar inmediatamente después de comer, el sueño después de comer es una respuesta fisiológica, No la subestime, si está a su alcance y la ruta es larga, haga turnos de manejo, así llegará menos agotado a la diversión.

 

Para finalizar, si por alguna razón usted se expuso y manifiesta síntomas como fiebre, dolores de cabeza, diarreas o vómitos, evite automedicarse y acuda a un servicio de asistencia lo antes posible. Las enfermedades transmitidas por los alimentos son oportunistas y muy peligrosas, aparecen tras un descuido en la cadena de prevención que debemos mantener siempre y en muchos casos se requiere atención médica, descanso, hidratación y reposo.

 

Ninguno quiere sentirse mal durante el verano, así que atrévase a evitar las acciones poco prudentes y sin ser “aguafiestas” atienda todos los flancos para garantizar alegrías durante estos días. Hasta la próxima!

 

Por: Mariángel Paolini

@cocinasegura

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