Los secretos del café

Los secretos del café

Cada taza de café tiene una historia que contar, y desde este espacio quiero compartir los más recientes hallazgos de la ciencia basada en la evidencia.

El café, cuenta su definición, es el nombre de la semilla del cafeto. Por extensión del término, el café  es también es la bebida que se obtiene a partir de la infusión de los granos tostados y molidos de los frutos del cafeto.

Está constituido por más de mil sustancias químicas naturales y aún así una taza de café (negro y sin endulzar) tiene un aporte poco significativo de energía. De acuerdo a las investigaciones más recientes, su consumo moderado (hasta tres tazas por día) suele ser recomendado debido al contenido de polifenoles, sustancias antioxidantes que tienen un efecto protector o de disminución de riesgo frente a enfermedades cardiovasculares.

La cafeína es uno de los componentes mayoritarios (y mas conocidos) del café, estimula el sistema nervioso y por ello se le considera capaz de mejorar la concentración y el estado de alerta. Otra propiedad menos conocida de la cafeína es que tiene propiedades diuréticas, por lo que puede causar deshidratación en algunas personas.

La combinación de los polifenoles y la cafeína presentes de forma natural en el café, tienen según los estudios, efectos específicos sobre las enzimas que regulan la función hepática, la reparación del ADN y el metabolismo de la glucosa y la insulina. De igual forma, ayudan a aumentar el estado de alerta al bloquear la adenosina, un mensajero químico que nos hace sentir somnolientos. Asimismo, la cafeína también puede estimular algunos de los neurotransmisores que nos hacen sentir bien, como la serotonina.

Una de las mayores controversias que genera el café es su asociación al cáncer y al aumento de  la tensión arterial. Ambos, han sido revisados recientemente y los hallazgos le hacen una bebida segura y apta para prácticamente todo público.

El pasado año fue publicado en The Lancet Oncology los nuevos hallazgos, que sugieren que ingerir cualquier bebida muy caliente probablemente sea la principal causa de cáncer y no los compuestos que constituyen al café.  Asimismo, el aumento de la presión y de la frecuencia cardíaca resultó ser muy leve y sobre todo transitorio, es decir, que el consumo de café no puede provocar que una persona se vuelva hipertensa.

Si el café es el combustible por excelencia de tus mañanas, estoy segura que te alegrará saber que es bueno para la salud de tu cerebro! Un estudio descubrió beber café a largo plazo también está relacionado con un menor riesgo de enfermedades neurológicas, como el Parkinson y el Alzheimer.

Ten en cuenta que el consumo con moderación, potencia sus propiedades. Ningún exceso produce  bienestar, así que disfruta tu próxima taza de café, integrando todo su potencial a tu día día.

Por: Mariángel Paolini

@cocinasegura

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