Aguaymanto… las bayas doradas

Aguaymanto… las bayas doradas

Es muy posible que ya te las hayas encontrado en el mercado! en su forma natural, las encontrarás envueltas en un ligero capullo de hojas, que envuelven delicadamente una hermosa esfera de color brillante y sabor inconfundible: Son las bayas doradas, o popularmente conocidas como Aguymanto.

 

La Physalis peruviana L., también conocida por el término inglés goldenberry, es una planta herbácea perteneciente a la familia solanaceae. En otros países son conocidas como uchuvas, ushun o uvillas. Son frutas brillantes de color naranja que están estrechamente relacionadas con el tomatillo y se envuelven en una cáscara de papel llamada cáliz que debe extraerse antes de comer.

 

Ligeramente más pequeñas que los tomates cherry, estas frutas tienen un sabor dulce y tropical que recuerda a la piña y el mango. Muchas personas las disfrutan como un bocadillo o en ensaladas, salsas y funcionan muy bien para mermeladas.

 

Desde el punto de vista nutricional, aportan 74 calorías por taza (140 gramos) y 6 gramos de fibra, más del 20% de la ingesta diaria requerida y aportan una cantidad importante de vitamina C, tienen altas cantidades de provitamina A (betacaroteno) y vitamina K, una vitamina liposoluble involucrada en el metabolismo óseo.

 

Desde el punto de vista funcional, son una fuente significativa de antioxidantes, con una mayor concentración en la piel (tres veces más) que la pulpa y de witanólidos, un grupo de metabólicos secundarios muy propios de la familia de la solanáceas y que han sido documentadas como compuestos antitumorales y antiinflamatorios, ayudando a prevenir los accidentes cerebrovasculares y disminuir la presión arterial.

 

Aunque muchas personas piensan que las grasas son un componente negativo, en realidad, los seres humanos necesitan una variedad de ácidos grasos esenciales para el buen funcionamiento de muchos procesos en el cuerpo. En este sentido, las uchuvas contienen ácido oleico y linoleico que reduce la cantidad de colesterol LDL (colesterol malo) en nuestro cuerpo y restablece el equilibrio del colesterol para garantizar un corazón sano.

 

Algunos de los compuestos que se encuentran en las bayas doradas previenen la descomposición de los carbohidratos con almidón; controlando así el impacto que tienen los carbohidratos en el azúcar en la sangre así como la regulación de las funciones de los receptores de insulina, así que para los pacientes con diabetes y con resistencia a la insulina, resultan ser grandes aliadas en el manejo asertivo de la condición.

 

Contienen uno de los niveles de fibra soluble más altos conocidos, con alrededor de 2 g por 45 g de fruta (similar a las ciruelas) lo que ayuda a controlar el apetito y reduce la reabsorción del colesterol en el intestino.

Aunque se comercializan generalmente como productos frescos, las frutas también se pueden consumir en su versión deshidratada (similar a las pasas) usar en salsas, jarabes y mermeladas por su significativo contenido de pectina.

 

Es importante que sean consumidas en su estado de maduración óptimo, pues estas bayas doradas no maduras contienen solanina, una toxina que se encuentra naturalmente en algunas verduras como las papas y los tomates,  que pueden causar intoxicación grave que amerita atención médica inmediata.

 

 

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