Memoria colectiva del Holocausto, la gran desconocida en Latinoamérica

Memoria colectiva del Holocausto, la gran desconocida en Latinoamérica

El autor y documentalista israelí Yarón Avitov presenta en su último libro antológico “Escrito en la Ceniza” una miscelánea que llama a la reflexión sobre el Holocausto, que considera el gran genocidio desconocido en América Latina, resñó EFE.

“El peor genocidio en la historia mundial fue el Holocausto que los nazis cometieron a los judíos”, argumenta el escritor antes de insistir en que “este bagaje de conocimiento lo tenemos en Israel y Europa, pero en América Latina aún falta mucho por difundir”.

Antólogo, crítico literario, poeta, periodista, editor y conocido por su intensa labor a favor del acercamiento cultural entre el continente americano y el Estado judío, Avitov presenta a Efe su último libro, el séptimo que publica en español, poco antes de asistir a una conmemoración en Quito del Día Internacional del Holocausto.

Entre sus publicaciones anteriores figuran “Luces de Madrid” (2009), “El Libro de la paz” (2010), “Jerusalén Celestial, Jerusalén Terrenal” (2015) o el documental “América Ladina” (2011) que narra la llegada y asentamiento de los judíos sefardíes en el Nuevo Mundo.

“Escrito en la Ceniza”, es una compilación de relatos, poemas, ensayos y reflexiones de 86 personajes israelíes, al menos una docena de ellos ganadores del Premio Israel -el más importante que otorga ese Estado-, e imágenes, puesto que como cineasta, considera “ese diálogo entre imagen y palabra” imprescindible para reflejar la dimensión de la barbarie nazi.

El volumen abarca todo lo que pudo provocar la “Shoá”, desde los pogromos previos a la contienda mundial, las humillaciones experimentadas por los judíos, forzados a lucir estrellas de David y a decir adiós a sus profesiones, estudios, los guetos, los allanamientos nocturnos, el verse obligado a guardar a toda prisa toda una vida en una maleta, viajes en vagones de tren asfixiantes.

También los campos de concentración y exterminio, la deshumanización, la muerte, el mismo cuestionamiento de Dios, la confusión tras la liberación, los traumas, los post-traumas con sus pesadillas, la culpabilidad por sobrevivir, por haber colaborado con el enemigo para vivir un poco más que los demás, los objetos, la música, el humor pese a la tragedia.

“La gente puede sentir en su corazón el impacto del horror con este libro”, anota el autor, radicado en la población ecuatoriana de Cotacachi desde hace varios años y más de una década en Sudamérica.

Explica que le motivaron a escribir este libro el hecho de encontrarse en un hemisferio donde conoció varias personas de nombre Hitler, el “absoluto desconocimiento” de lo que supuso el Tercer Reich y las consecuencias del nazismo, que se fijó el objetivo de hacer desaparecer al judaísmo europeo.

“Esto me llevó a aumentar mis esfuerzos en explicar a los latinos los hechos tan horrorosos para que no vuelvan a repetirse”, aboga el autor, “porque no solamente quisieron aniquilar al pueblo judío”.

En la Segunda Guerra Mundial murieron entre 60 y 72 millones de personas, de las que 6 millones eran judíos “exterminados de forma satánica”.

Cuatro generaciones participan en su última publicación, desde sobrevivientes hasta bisnietos de estos, para ofrecer su particular mirada sobre “el trauma y la tragedia del pueblo hebreo”.

Avitov rescata entre las historias de su particular antología la de una superviviente que vio a toda su familia fallecer en un vagón de tren y el recuerdo de ese funesto viaje.

O también los versos del poeta israelí Oded Peled, segunda generación de supervivientes, “que escribió un poema que mezcla la música jazz, el Holocausto y la identificación tan fuerte con su madre que estuvo en el campo de concentración de Bergen-Belsen”.

Una narración basada en una historia real y escrita por el propio autor, nacido en la ciudad israelí de Haifa en 1957, da cuenta del post-trauma, ese que los propios héroes de la tragedia creían superado pero que surge espontáneamente mucho después, como le sucedió a un psiquiatra a 35 o 40 años de haber burlado a la muerte.

Y es que el hecho de haber vivido un año encerrado en un armario subterráneo regresó a la consciencia del psiquiatra de la peor manera, con una crisis psicótica que lo llevó a autoingresarse en un manicomio, explica el autor.

Sobre el genocidio nazi, considerado uno de los capítulos más oscuros de la humanidad, Avitov apunta que también se ha convertido en “un post-trauma colectivo o medio colectivo en Israel”, donde “a veces, es utilizado con fines políticos”.

Pero insiste en que esa experiencia colectiva vivida por el pueblo judío debe llamar a la reflexión para que no se vuelva a reproducir, y que “es misión de los autores guardar la memoria de la tragedia”.

Por: NTN 24

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